La adaptación a los ODS de la ONU aporta oportunidades empresariales

El primer informe del Observatorio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) elaborado por la Fundación Bancaria La Caixa y ESADE refleja que las compañías que tienen estos objetivos en cuenta en su estrategia empresarial no sólo se abren a nuevas oportunidades de negocio, sino que “mejoran su reputación” y fortalecen sus relaciones con clientes, empleados y reguladores”.

De izq a dcha: Ángel Castiñeira, Ángel Pes, Liliana Arroyo y Jaume Giró. Foto cedida por la Caixa

La adaptación de los ODS exige “una capacidad de innovación” en las empresas a la hora de afrontar los retos que éstos suponen, además de conllevar un aumento de “legitimidad y reputación” con los clientes, ha afirmado uno de los autores del informe, Ángel Castiñera.

Castiñera ha asegurado que entre las múltiples oportunidades de implementar estos objetivos,  publicados en la Agenda 2030 de la ONU, se encuentran “el mejor posicionamiento de la compañía“, la “integración” de sus empleados, la visión “ante los retos globales” a los que se enfrentan las empresas, una “coherencia en la comunicación externa e interna” o la “innovación” para afrontar los desafíos actuales.

Sólo el 50 % tiene en cuenta los ODS en su estrategia empresarial

El informe concluye que el “50 % de las empresas tienen en cuenta los ODS en sus estrategias” lo que supone que estos objetivos “están poco presentes en el mundo empresarial” ha asegurado una de las autoras del informe, Liliana Arroyo.

Entre los 17 ODS que más en cuenta tiene el mundo empresarial se encuentran el trabajo decente y el crecimiento económico, con un 18,9 % de compañías cuyos informes anuales se ocupan de este objetivo, la acción contra el clima, con un 18,2 % o los objetivos relacionados con industria, innovación e infraestructura con un 17,5 %.

En cuanto a sectores las empresas que tienen más en cuenta los ODS en sus informes anuales son las tecnológicas, con un 62,5 %, seguidas por las energéticas y las de construcción, ambas con un 60 %.

Arroyo ha asegurado que “asumiendo los retos que plantean los ODS, las empresas pueden además reducir sus gastos, al tiempo que mejoran su reputación y fortalecen las relaciones con sus interlocutores principales: los clientes, los empleados y los reguladores”.

Actitud proactiva ante los ODS

El informe refleja que “el 75 % de las empresas españolas tienen una actitud de adaptación ante los ODS”, pero el observatorio busca “inspirar a otras empresas” ha señalado Arroyo, que ha explicado que por este motivo se ha seleccionado a 11 compañías (CaixaBank, Colonial, DKV, Ferrovial, Gas Natural, Iberdrola, Inditex, Meliá Hotels, Repsol, Suez España y Telefónica) que muestran avances significativos en esta materia y que pueden ejercer como guía para que otras entidades “emprendan este camino”.

De los análisis de los informes anuales, se desprende que las empresas vinculadas a organismos promotores (como la Red Española del Pacto Mundial) presentan mejores resultados en transparencia y en voluntad de incorporar los ODS en sus memorias (el 67 % de las empresas socias, frente al 48 % de las firmantes y el 5 % de las no adheridas).

El director general de la Fundación Bancaria La Caixa, Jaume Giró, ha asegurado que “los ODS deben ser la brújula de las empresas“, además de “un modelo de negocio para que nadie se quede atrás”.
El director del Observatorio de los ODS y presidente de la Red Española del Pacto Mundial, Ángel Pes ha afirmado que hay que “incorporar otra manera de entender la globalización” y que los objetivos marcados por la ONU son “la hoja de ruta más esperanzadora para el futuro“.

Pero la implementación de estos objetivos también encuentran una serie de barreras, tanto internas como externas, que interfieren en la adopción y la contribución a los ODS, ha señalado el informe.

Estas barreras son el desconocimiento y la falta de apoyo por parte de la dirección, la dificultad de convertir los objetivos en instrumentos de decisión estratégica, la medición de lo intangible o disponer de métricas distintas y no comparables, aunque también reconocen algunos elementos que facilitan la adopción de los objetivos establecidos por la ONU.

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