Mirta Drago (Mediaset): “La paridad es un bien universal”

La directora de Comunicación y Relaciones Externas de Mediaset España, Mirta Drago, considera que “la paridad es un bien universal, es la base de unas relaciones respetuosas y de mutua responsabilidad” y que “la igualdad de oportunidades y derechos entre hombres y mujeres favorece a toda la humanidad”.

La responsable de Comunicación y RR.EE. de Mediaset España, Mirta Drago.

Sobre la escasa presencia de la mujer en los altos cargos de las compañía, Drago cree que se produce “básicamente porque en el inconsciente masculino, una mujer no tiene la misma capacidad que un hombre para tomar decisiones, gestionar, liderar y trabajar intensamente”.

Asimismo, lamenta que ese reconocimiento de las capacidades de la mujer sí se produce en el ámbito doméstico, debido a que “desde hace milenios el escenario de competencias se ha dividido en el afuera para ellos y el adentro para ellas“.

¿En qué ámbito hay que trabajar más en materia de igualdad?

Sin duda en la educación, ya que se ha demostrado que es en las edades más tempranas cuando las personas son más receptivas para adoptar rutinas que luego acompañan el resto de la vida.

Es en las aulas donde los educadores pueden trabajar para eliminar las diferencias de roles históricos que se inculcan en las familias y en la sociedad en general, muchas veces imperceptibles o no del todo conscientes. Las niñas crecer sin miedo a expresar sus ideas y con el mismo derecho que sus compañeros a liderar equipos y a soñar proyectos ambiciosos.

Los niños deben aprender a respetar el derecho de las niñas a crecer en igualdad de oportunidades, y ambos a entender desde muy pequeños que tanto la responsabilidad de sostener una familia económicamente, como la de gestionar lo doméstico, se realizan al 50%.

¿Han cambiado mucho las cosas en materia de igualdad desde que inició su carrera profesional?

Completamente. La revolución de los años ’60 ha comenzado a dar frutos concretos apenas en la última década, ya que ha sido la preparación y el empuje de las mujeres el que ha forzado a los hombres a contemplar la opción de ofrecerles cargos de responsabilidad.

La valiente pero tímida incursión de nuestras madres en el trabajo y en la política nos ha permitido un salto de gigante a la siguiente generación. Aun así, la brecha salarial y de oportunidades en todos los sentidos sigue siendo patente, en todos los sectores de la vida social.

¿Qué tareas debían abordar los gobiernos o los organismos supervisores para avanzar en el terreno de la igualdad?

Los gobiernos, y en general las instituciones, deben actuar de forma urgente en dos líneas significativas. Por un lado garantizar una educación transversal en igualdad de oportunidades desde la más temprana edad y en todo el ciclo formativo, y por otro alentar y fiscalizar el cumplimiento de las medidas.

Las cuotas tienen pros y contras, por un lado la discriminación histórica ha supuesto que las mujeres ocuparan muy pocos puestos de responsabilidad que les allanaran el camino a los consejos de administración, pero también han supuesto un gran revulsivo para que las empresas y las instituciones las tengan en cuenta en igualdad de condiciones que a los hombres.

Sin el debate sobre las cuotas, las mujeres nunca hubieran tenido acceso a puestos de responsabilidad, debemos mucho a las primeras políticas que se aventuraron a exigirlas, tanto como a las que a principios del siglo pasado lucharon por el voto femenino.

¿Ha pensado alguna vez que había sido discriminada positivamente por el hecho de ser mujer?

Después de años de trabajo y compromiso, el momento más importante de mi carrera fue la promoción que me permitió entrar a formar parte del equipo de alta dirección de una empresa del Ibex 35 como Mediaset España, y al poco tiempo el nombramiento como consejera de una empresa participada en representación de los intereses de nuestros accionistas.

Por el contrario, en toda mi trayectoria profesional nunca tuve la fortuna de conseguir algo por discriminación positiva, todo lo contrario, he vivido con la sensación de que tenía que demostrar siempre más que mis compañeros a igualdad de condiciones.

¿Por qué se mantienen diferencias retributivas entre los trabajadores y las trabajadoras?

Si bien los convenios colectivos garantizan en la mayoría de los casos igual sueldo para todos, la verdadera brecha salarial se oculta en las menores posibilidades de promoción de las mujeres, a igual trabajo y compromiso con la empresa. Son ámbitos de mejora, en los que muchos hombres de buena fe (¡e inteligentes!) se obligan ya a pensar.

Por experiencia personal creo que en la mayoría de los casos, es la costumbre milenaria de contar con hombres para puestos de responsabilidad, y no solo en la cabeza de los hombres, también en la de las mujeres. Son muchas las madres que, por miedo, costumbre o desconocimiento, todavía cercenan un posible futuro profesional de éxito para sus hijas.

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