Más de 10.500 jóvenes en riesgo de exclusión accederán a un empleo hasta octubre

Más de 10.500 jóvenes en riesgo de exclusión social han accedido a un empleo o lo harán hasta octubre de 2018 gracias al programa ‘Jóvenes y Más’ del Ministerio de Empleo junto a la Fundación ONCE, la Fundación Secretariado Gitano y Cruz Roja, y financiado por el Fondo Social Europeo.

Presentación del programa de empleo 'Jóvenes y Más' en el Ministerio de Empleo. EFEempresas

En los primeros tres años de este programa, destinado a activar laboralmente a jóvenes en riesgo de exclusión social, más de 46.000 jóvenes han pasado por él, de los cuales 10.500 han obtenido un empleo y 11.000 ha logrado una cualificación profesional, según han explicado los promotores de la iniciativa en la sede del Ministerio de Empleo y Seguridad Social en Madrid.

En este programa, que se realiza desde 2016 con la colaboración de estas tres organizaciones, el Ministerio de Empleo y la financiación del Fondo Social, han participado más de 18.000 jóvenes con alguna discapacidad, 8.000 de origen extranjero, casi 7.000 jóvenes gitanos y otros 12.300 que pertenecen a colectivos desfavorecidos.

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha agradecido su colaboración a las organizaciones por “sumar” ya que “la Administración no llega a todo” y ha destacado que “todas las oportunidades empiezan por el empleo”, tanto las empresas que reciben “gente muy motivada” con “ilusión y nuevos valores” como la sociedad, porque supone que “la recuperación llega a todos los sectores y grupos de edad”.

Báñez ha recordado que, junto a este programa, de los 1,1 millones de jóvenes inscritos en los programas de garantía juvenil, un 43% ha encontrado empleo, lo que supone unos 470.000 jóvenes con trabajo, lo que supone una reducción de la tasa de paro juvenil del 21% entre 2013 y finales de 2017.

Durante la presentación de los primeros resultados del programa se han mostrado vídeos de jóvenes que explicaban lo que había supuesto para ellos el programa al abrirles oportunidades, conseguir formación y acercarse a las empresas; y testimonios de responsables de compañías que han recibido a estos jóvenes como la constructora FCC, la cadena de restauración Brasa&Leña o empresas comerciales como E.Leclerc o Kiabi, que han destacado el valor que aportan estos jóvenes.

El presidente de Cruz Roja Española, Javier Senent, ha recordado durante el acto que los jóvenes en riesgo de exclusión se enfrentan a “contextos más complejos, más exigentes, menos humanizados y más competitivos”, y que las organizaciones sociales aportan el conocimiento para llegar a ellos.

Por su parte, el presidente de la Fundación Secretariado Gitano, Pedro Puente, ha recordado que la tasa de empleo de jóvenes vulnerables es del 50% frente al 33% de la población joven general y que un tercio de los jóvenes que han participado en esta iniciativa viven en hogares con todos los miembros en desempleo y la mitad sin finalizar la educación secundaria, una situación que en el caso de los jóvenes gitanos llega al 72%.

El vicepresidente de la Fundación ONCE, Alberto Durán, ha recordado que en este programa “se han hecho las cosas bien” y que las organizaciones tienen “experiencia y conocimiento para activar a estos jóvenes”, pero ha pedido más recursos para seguir con esta labor.

El programa prevé que 17.000 jóvenes consigan empleo para 2022

“Tenemos la confianza de la sociedad española, del Ministerio, y pedimos a futuro tener la confianza para hacer más cosas, los recursos, esta gente no se rinde pero necesita ayuda para hacer más, y estos programas sirven al colectivo”, ha agregado.

El objetivo de este programa es que para el año 2022, 75.300 jóvenes en riesgo de exclusión social pasen por este programa, para sumar un global de 17.000 jóvenes con empleo y 17.800 que pasen por la formación, para el que cuentan con una financiación europea de 50 millones de euros.

Báñez pide a las empresas que hagan contratos de formación

Báñez ha recordado que además de esos 50 millones para este programa concreto, la UE va a aportar 3.200 millones de euros para el conjunto de los programas de garantía juvenil, en el que ya participan 1,1 millones de jóvenes.

La ministra ha reclamado a los presentes que convenzan a las empresas para que hagan contratos de formación y aprendizaje, donde los jóvenes pueden beneficiarse de un bono de garantía juvenil de 430 euros para trabajar mientras se forman con unos ingresos mínimos de 1.000 euros durante 18 meses, con la posibilidad de que si se firma un contrato indefinido esté bonificado por la Administración al cien por cien durante 18 meses.

Que las empresas hagan contratos de formación y aprendizaje, que les permiten a los jóvenes aprender, trabajar, tener ingresos de 1.000 euros y transformar después ese contrato en indefinido con un proyecto de vida a medio y largo plazo que queremos para los jóvenes y para la sociedad española. Con los jóvenes nos jugamos este presente y un futuro de oportunidades”, ha finalizado.