Auara supera 13,2 millones de litros de agua potable en países en vías de desarrollo

Mediante la construcción de pozos y tanques de recogida de agua de lluvia, Auara ha conseguido suministrar más de 13,2 millones de litros de agua potable que han beneficiado de forma directa a 22.300 personas en países en vía de desarrollo.

Proyecto de agua solidaria en Kenia. Imagen de Aura

Auara, empresa social que comercializa agua y destina sus dividendos a dotar de este recurso a las poblaciones que carecen de él, ha cerrado 2018 con un crecimiento que le ha permitido incrementar el impacto social y medioambiental con la venta de sus botellas, según ha anunciado la empresa en un comunicado.

La fabricación de sus botellas con plástico R-Pet 100% reciclado ha permitido reutilizar más de 138 toneladas de plástico y ahorrar 226.000 litros de petróleo.

Según ha indicado la compañía, la venta de estas botellas ha representado “un impacto altamente positivo para el medio ambiente” ya que se trata de la primera marca de agua mineral de Europa que fabrica la totalidad de sus botellas con este plástico que evita el consumo de petróleo y contribuye a la sostenibilidad del planeta.

En 2018 la empresa social ha conseguido reciclar cerca de 95.000 Kg de plástico, lo que representa un incremento del 61,7% con relación a 2017, y ha reutilizado el equivalente a cerca de 4 millones de botellas de plástico para fabricar las que la compañía utiliza para comercializar su agua mineral.

Los beneficiados

Gracias a la venta de su agua mineral, desde su nacimiento en 2016, la empresa ha conseguido financiar 37 proyectos que han beneficiado a cerca de 23.600 personas en 15 países de África, Asia y América Central.

22.300 lo han hecho de forma directa mientras que las otras 2.000 se han beneficiado de la instalación de sistemas de saneamiento como baños y duchas.

32 de estos proyectos han tenido como objetivo garantizar el acceso a agua potable a estas comunidades y 5 se han dedicado a proveerlas de acceso a sistemas de saneamiento para contribuir a mejorar las condiciones de salubridad y a reducir los índices de mortalidad asociados al consumo de agua contaminada, a un saneamiento deficiente o a malas prácticas de higiene.