Aplazame utiliza ‘big data’ para ofrecer crédito instantáneo online

La startup española Aplazame ofrece crédito de forma instantánea y transparente a los clientes de tiendas en internet, sin solicitarles ningún documento ni información a priori. Un servicio en el que son pioneros dentro del ecosistema fintech español.

Fernando Cabello en las oficinas de Aplazame. EFE/José Carlos Pedrouzo

El funcionamiento de Aplazame se basa en el análisis de ‘big data’, grandes cantidades de datos que están en internet.

Para ello establecen acuerdos con tiendas online, a cuyos clientes ofrecen aplazar el pago de los productos adquiridos, como explica su fundador y consejero delegado Fernando Cabello en una entrevista a EFEempresas.

Desde el punto de vista de los usuarios el proceso es transparente, ya que Aplazame no les solicita ninguna información. El análisis de datos se realiza a partir de la que ya han introducido previamente en la página de la tienda para poder efectuar la compra.

Cuando el cliente de una tienda asociada ha escogido los productos y llega al momento de realizar el pago, se le ofrece la posibilidad de hacerlo en plazos con un interés determinado.

Algoritmos que procesan enormes cantidades de datos

La información que analiza Aplazame es de una naturaleza distinta a la que tradicionalmente se utiliza cuando se evalúa una solicitud de crédito. Además de bases de datos de impagos y fraudes, evalúan “las trazas y comportamientos que tiene la gente cuando interacciona a través de internet”, según Cabello.

El estudio incluye todo tipo de información, “cómo navega el usuario, cómo hace clic, de qué forma rellena los formularios, qué es lo que ve durante cuanto tiempo, de dónde viene y a dónde va”. Y siempre “con una solicitud previa de autorización”, apunta.

“Analizamos todo tipo de información”

En Aplazame utilizan también datos de proveedores que se dedican a agregar información proveniente de redes sociales como Facebook, Twitter, Linkedin, etc.

Se tienen en cuenta miles de variables, las cuales son analizadas “de forma estructurada a través de algoritmos evolutivos, en milésimas de segundo”.

Estos algoritmos van aprendiendo de cada uno de los impagos, reconociendo cada vez mejor los comportamientos de los usuarios que no pagan. Como explica el fundador de Aplazame “creamos una base de datos propia, y cuanto más amplia sea esa base de datos, mejores condiciones crediticias podremos ofrecer”.

Además, los usuarios pueden mejorar la oferta “aportando información adicional, como por ejemplo dándonos accesos de lectura a sus redes sociales”, añade Cabello. Se trata siempre de información a la que se puede acceder a golpe de clic, en el mismo momento. De esta manera se consiguen rebajas de hasta el 40% en los intereses, y en éste sistema son “pioneros a nivel mundial”, asegura.

La gestión de los impagos

No hay un límite mínimo en cuanto a las cantidades a financiar, las pautas son marcadas por las propias tiendas, aunque Cabello explica que “hemos notado mayor riesgo de impago en las cantidades pequeñas”. El impago es consustancial al crédito, pero “no es lo mismo la persona que busca no pagar desde un principio que quien se ha encontrado con un bache”.

En esos casos, Aplazame trata de llegar a un acuerdo con el cliente, “buscar soluciones”. Cuando no es posible, recurren a empresas especializadas en cobro de impagos, independientemente de la cantidad reclamada.

Fernando Cabello en Aplazame. EFE/José Carlos Pedrouzo

Fernando Cabello en Aplazame. EFE/José Carlos Pedrouzo

Para Cabello es importante “fomentar el uso responsable del crédito”, y considera fundamental educar a los clientes que recurren al mismo. Aunque también reconoce la responsabilidad de quien lo facilita, y apunta que “hay que extremar la cautela”, ya que “financiando a alguien que está al límite de sus posibilidades, puedes crearle un problema mayor”.

El protagonismo en Aplazame recae sobre los algoritmos que analizan los datos, cuya evolución está siendo “más que satisfactoria”. Desde que comenzaron en diciembre de 2014 han conseguido reducir la mora en un 30%.

La sensación que tienen en Aplazame es la de que “éste río trae minerales, pero hay que procesarlos, construir y perfeccionar la máquina filtradora”.

En caso de continuar por el mismo camino, “pronto cruzaremos la línea de la viabilidad, antes de lo esperado”, explica Cabello. Hay otros ejemplos de empresas similares en otros países que “han demostrado que el sistema funciona, es una cuestión de volúmenes de datos y crédito”, argumenta.

Un proyecto con varias características exclusivas

Como características únicas frente a otros proyectos similares, el consejero delegado de Aplazame destaca la búsqueda de un proceso “lo más transparente, ligero y satisfactorio posible para el cliente final; que no haya tenido la sensación de haber pedido un crédito sino de haber podido elegir una forma de pagar que se adapta a sus necesidades”.

Otra peculiaridad es que se ha planteado Aplazame como una plataforma abierta a que otras empresas lo utilicen. Para ello, el sistema se ha dispuesto en forma de API, una interfaz de programación que puede ser integrada fácilmente en el software de terceros.

“Es un sistema abierto a su utilización por parte de otras empresas”

De esta forma, “podrían utilizar nuestra capacidad de análisis de datos para ofrecer ellos el crédito directamente”, explica.

Y es que su vocación es más tecnológica que financiera, “lo que más nos motiva es el análisis de datos”, según Cabello. Aunque aclara que “por razones de ‘signalling’, nunca vamos a dejar de prestar”.

Es fundamental para ellos “que se vea que confiamos en nuestro sistema, que donde ponemos la palabra, ponemos el dinero”.

El objetivo para el futuro es “combinar ambos negocios, compartir nuestro sistema para facilitar el que otras entidades puedan dar crédito y al mismo tiempo continuar haciéndolo por nuestra cuenta”, algo en lo que “somos pioneros, y de momento los únicos que lo estamos planteando”, asegura.

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