e-Renovarse o morir…

Silvia Leal

Blog de Silvia Leal, Doctora en Sociología, experta en innovación y nuevas tecnologías. Asesora de la Comisión Europea para la Agenda Digital (competencias, e-liderazgo y emprendimiento). Colabora con el IE Business School, el Human Age Institute y el Programa Emprende (Canal 24h y la 1). Autora de Ingenio y Pasión & e-Renovarse o morir (LID Editorial).

Transformación Digital: ¿más tecnológica o más humana?

¿Cuántas startups conocemos que empezaron con una idea genial y muy poco capital, pero que aun así consiguieron triunfar? ¡Muchas! ¿Y cuántos proyectos conoces en los que se invirtió mucho en tecnología, pero no se cumplieron las expectativas? Yo conozco muchísimos…

 

 

Todos sabemos que para tener éxito en la revolución 4.0 es imprescindible asegurar una base tecnológica que garantice la consolidación y el crecimiento del negocio de una empresa. Sin embargo, es necesario aclarar que dar este primer paso, tan valioso, no es suficiente, y de ninguna forma se justifica que, tras hacer este tipo de inversiones, pasemos la atención a otra cosa aliviados por haber “cumplido el expediente”.

 

Una actitud así puede ser el principio del final para muchas empresas. De hecho, parece evidente que, si las personas que forman una organización no se atreven a innovar, a rentabilizar de verdad la tecnología adquirida, no se podrá llegar lejos. No obstante, aunque me consta que estas últimas palabras sobre el papel son algo lógico, la otra realidad es que, en la práctica, aún parece que no están asimiladas del todo. Por ello, para sumarse de verdad a la transformación digital, hace falta un cambio cultural.

 

Hacen falta acciones proactivas que aseguren una cultura que favorezca el cambio, y que luche contra el síndrome del “pero si hasta ahora funcionaba”, esa forma de pensar que frena el comportamiento innovador, y que tan solo favorece los miedos (al cambio, al fracaso, al ridículo…). Estas acciones deben estar avaladas, por supuesto, por el equipo directivo, con el CEO a la cabeza. Sin embargo, para que calen de verdad, pasando a formar parte del código genético de la empresa, deben venir además respaldadas y apoyadas por los miembros del Consejo de Administración.

 

En este momento debo recalcar que mis reflexiones no implican, de ninguna forma, que sea innecesario invertir en tecnología. Porque es cierto que la tecnología es cada vez más barata, pero tecnología hay que comprar, y buena, y, como es lógico, eso tiene “un precio”, aunque, al menos, para poder empezar, gracias a la “democratización digital” el desembolso puede ser considerablemente menor. Esto facilita el esfuerzo inicial y la posibilidad de echar marcha atrás si algo no iba como se esperaba, lo que en el mundo de la innovación es natural, y para lo que hay que estar siempre alerta y prevenido.

 

En pocas palabras, para innovar en lo digital, hace falta tecnología, pero también formación y mucho ingenio, lo que abre las compuertas del crecimiento sostenible a todas aquellas empresas que, conscientes del cambio de paradigma, apuesten por invertir en lo digital y por rentabilizar su talento interno.

 

Y… ¿todo esto quiere decir que la transformación digital es más tecnológica que humana? ¡No! Ni tampoco lo contrario. El mensaje es que esta revolución es tan tecnológica como humana, por lo que, o nos ponemos las pilas en las dos cosas o no vamos a ninguna parte, ni con talento ni con mucha tecnología…

 

 

La Bolsa en vivo en EFEempresasbanner-ayudas-y-otras-cosas

CORR_EFE_300x125

CORR_EFE_300x125Resumen de la prensa nacionalPortadas de los diarios economicosBANNER_I-a-la-carta_cibertienda_300X250