Soy digital

Ana Gamazo

Blog de la periodista de la Agencia EFE experta en tecnologías de la información y la comunicación Ana Gamazo.

Derecho al olvido, derecho a la historia.

En Internet no hay verdades absolutas, es imposible mantener una postura única. Puedes defender el derecho de los usuarios a acceder a la cultura y a la educación gratuita y el derecho a la propiedad intelectual de los autores; puedes exigir la libertad de expresión y luchar contra el acoso en internet, puedes pedir el derecho al olvido para que tus equivocaciones en la redes sociales dejen de circular, y defender la necesidad de que se mantengan en la red las informaciones públicas.

 

Cuando los usuarios hablan de derecho al olvido hablan del derecho a controlar la información que colgamos en internet, no a una historia a la carta en la que desaparezcan los antecedentes porque las circunstancias cambien.

 

Esos antecedentes constituyen la historia, y la decisión europea de exigir a los buscadores suprimir los enlaces a una información de un usuario cuando se considere que esta ya no es relevante abre nuevos interrogantes.
El problema es que hablamos de una red en la que no existe la atención al cliente, sólo hay bits, algoritmos…no hay atención al usuario.

 

¿Que sucedería si miles de personas exigieran a los buscadores suprimir enlaces con noticias sobre su pasado?

 

La UE dice que habrá que estudiar las peticiones y ver si tienen razón, pero eso supondría para los buscadores crear un enorme servicio de atención al usuario y en los casos en los que los afectados no fueran atendido enfrentarse a costosos procesos judiciales.

 

Estos días he leído con horror que Google está preparando una herramienta para suprimir los enlaces cuando lo soliciten los usuarios. Google advierte que no será automático, que habrá que investigar y comprobar, pero el buscador vive de la publicidad no de los usuarios y no creo que tenga mucho interés en conservar enlaces que sólo le van a reportar quebraderos de cabeza.

 

¿Quién va a impedir que se borren datos que afectan a personas que en su día realizaron acciones que al cabo de los años quieren ocultar?

 

Internet es muy joven, por lo que según pasen los años y, tras la posibilidad que ahora brindan las autoridades, muchísimas personas querrán borrar su historia escrita en periódicos, libros o el boletín oficial del estado.

 

No se pueden borrar los soportes, pero si los enlaces en internet, por lo que para estudiar el pasado habrá que volver a las hemerotecas o inventar plataformas cerradas en internet para poder estudiarlo.

 

Casi a la vez que la decisión europea, la autoridad estadounidense de telecomunicaciones ha abierto el melón del fin de la neutralidad de la red aprobando una propuesta para permitir que los proveedores de contenidos paguen por un acceso más rápido y prioritario a la red.

 

No nos engañemos, los buscadores ya habían impuesto sus propias normas, pero ahora las autoridades darán el control a las operadoras de telecomunicaciones que participarán así del gran pastel de internet que hasta ahora apenas habían probado.

 

En estos años internet se ha hecho imprescindible para empresas y usuarios y muy pronto todos estaremos dispuestos a pagar por casi todo, es el fin de la democracia en internet, pero ¿alguien creía de verdad que en un negocio tan grande todos ibamos a ser iguales?.

 

Parece terrible, pero no vale lamentarse. Es el momento de dejar de utilizar el “mercadillo” de los buscadores para las cosas realmente importantes y fiarnos de plataformas que nos ofrezcan información segura, crear plataformas independientes de contenidos en las que lo primordial no sea el negocio y en la que se integren los proyectos más pequeños para que internet siga siendo el gran vehículo de la cultura.

 

Que estos sean de pago o no dependerá de si consiguen una financiación externa, en caso contrario los usuarios tendrán que mantenerlas.

 

@agamazo

 

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