Los CEOs dicen que la sostenibilidad en la empresa no es un tema de altruismo, sino de inteligencia

Los consejeros delegados de grandes compañías consideran que el que las empresas tengan que ser sostenible es algo que ya no cuestiona nadie y tiene que ser una parte importante de la estrategia, pues influye en los resultados, por lo que trabajar en pro de la sostenibilidad “no es un tema de altruismo, sino de pura inteligencia”.

Consejeros delegados que han participado en uno de los paneles de la jornada "Nuevos retos para el CEO". Fundación Seres

Consejeros delegados de importantes compañías han participado este miércoles en la jornada “Nuevos retos para el CEO”, organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), la Fundación Sociedad y Empresa Responsable (Seres) y la firma Valora, que ha tratado sobre cómo integrar competitividad y sostenibilidad en la empresa responsable, y en la que directivos de grandes compañías han expuesto sus experiencias y opiniones sobre este asunto.

El presidente de Vodafone y de la Fundación Seres, Francisco Román, ha disertado sobre los retos a los que se enfrenta la sociedad y la empresa actualmente, como el cambio climático, y ha apuntado que en 25 años habrá 200 millones de migrantes climáticos, que se sumarán a los existentes por conflictos bélicos y crisis geopolíticas.

Román ha dicho que afrontar éste y otros desafíos es un reto colectivo, que concierne a instituciones y gobiernos, pero el papel de las empresas en ello “es fundamental”, pues son las que tienen “más capacidad de reacción”.

Ha señalado que la función de la empresa ha ido evolucionando y que si en el pasado era fundamentalmente económica, hoy la responsabilidad social está en la estrategia de la compañía y el objetivo es generar valor compartido, que beneficie tanto a la empresa como a la sociedad.

Román ha manifestado que “si hay algo rentable en el mundo, es la generosidad” y que incorporar la responsabilidad y la sostenibilidad a la empresa, “constituye un motor de progreso social y económico”.

Respecto a los directivos de las empresas, ha manifestado que la involucración de la dirección es fundamental para que las estrategias de sostenibilidad y responsabilidad social tengan éxito, para lo cual también es necesario liderazgo, que ha recordado es distinto de la gestión, pues ésta consiste en tomar decisiones apoyadas en datos.

En cambio, el liderazgo “tiene que ver con las personas y los equipos” y consiste, según Román, en “inflamar las mentes” de los que rodean al directivo para ser capaz de llevar la compañía hacia el futuro.

Así, Román ha destacado la importancia que tienen fundaciones como Seres, que contribuyen a acelerar los avances que ya están en marcha, como la diversidad de género en las empresas.

Por su parte, el presidente de la Fundación Repsol, Ignacio Egea, ha destacado el avance que se ha dado en la incorporación de la sostenibilidad al ámbito de la empresa, que ha recordado que ha pasado de ser “un párrafo en la memoria anual” o al final del “discurso del presidente” en la junta de accionistas a formar parte de la estrategia de la compañía.

En el caso de Repsol, ha indicado que los ejes de esa estrategia son la seguridad en las operaciones, la gestión eficiente de los recursos naturales, que son finitos, minimizar los impactos ambientales de su actividad y contribuir a la transición energética, además de la ética, la transparencia y el bienestar de las personas.

El director general de la APD, Enrique Sánchez de León, ha dicho, por su parte, que uno puede creerse o no el tema de la empresa sostenible o pensar que es una “moda pasajera”, pero la agenda empresarial la marcan los grupos de interés, que cada vez son más amplios, y lo cierto es que los fondos de inversión quieren invertir en empresas sostenibles y los consumidores quieren productos sostenibles.

Sánchez de León, que ha asegurado que “la sociedad margina a las empresas que no son sostenibles”, ha subrayado el destacado papel de la empresa española en el ámbito de la sostenibilidad, con 33 de las 35 empresas del IBEX 35 habiendo ya firmado los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), siendo el país con más número de firmantes del Pacto Mundial y liderando el ránking europeo de sostenibilidad.

Los representantes de empresas del mundo de la industria que han participado en la jornada (Atlantic Copper, Gonvarri Steel Services y Schindler) han expuesto las políticas de responsabilidad social que llevan a cabo, muy centradas en la seguridad.

El presidente de Atlantic Copper, Javier Targhetta, ha señalado que ya nadie se atreve hoy en día a decir que no es sostenible y que eso le “importa un bledo”, pues es algo que “no se puede decir ni pensar”.

Ha señalado que para las empresas no basta ahora con adaptarse al cambio, sino anticiparlos e, incluso, generarlos.

En cuanto a la corrupción, Targhetta ha dicho que cuando se compite en países corruptos, lo primero allí también debe ser la ética, y si hay que llegar a abandonar un proyecto por no someterse a esas prácticas, hay que hacerlo.

También ha señalado que la empresa hoy en día tiene que buscar nuevos valores que reemplacen a los tradicionales y ha destacado la importancia que tiene que las empresas se ocupen de la “lucha contra la desigualdad”, pues si no protegen la igualdad, lo harán otros, que no son tan buenos ni para la empresa ni tampoco para la sociedad civil.

El consejero delegado de Gonvarri, Josu Calvo, ha manifestado que hoy en día la responsabilidad y sostenibilidad de la empresa “no es un tema de altruismo, sino de pura inteligencia”, mientras que el consejero delegado para Iberia de Schindler, Julio Arce, ha subrayado que la atracción de talento es uno de los retos fundamentales del directivo actual,  pues ya “los jóvenes no aceptan trabajar en cualquier compañía”, así como asegurar que la compañía esté en los cambios tecnológicos.

El sector de la alimentación y el ‘retail’ ha estado representado en la jornada por Grupo Siro, González Byass, Nueva Pescanova y Leroy Merlin.

El presidente de Grupo Siro, Juan Manuel González Serna, ha destacado que su empresa, nacida de una fábrica centenaria, tiene en la actualidad 14 centros de trabajo en los que emplea a más de 4.000 personas, de las que 650 tienen algún tipo de discapacidad.

Ha señalado que cumplir la ley es también una forma de responsabilidad y es lo que hizo el Grupo Siro con la obligación de tener un 2% de cuota de discapacitados en plantilla, que le llevó a incorporar a ocho personas cuando la empresa alcanzó los 400 trabajadores.

González Serna, que señaló que Siro tuvo que adaptar su fábrica a los discapacitados, ha explicado que, al final, se ha ampliado la incorporación de personas de ese colectivo, dentro del cual hay un 80% de personas en paro en España, porque ha sido rentable y en el mundo de la empresa, si algo es rentable, “no es lo primero que se quita”.

Por su parte, el presidente de Nueva Pescanova, Jacobo González-Robatto, ha indicado que la sostenibilidad social y medioambiental está en el ADN de su compañía, que tiene 10.000 de sus 12.000 empleados en países en vías de desarrollo, algo que también beneficia a la empresa, pues tener un elevado número de trabajadores en países como Namibia y otros es fundamental para mantener las licencia de pesca.

González-Robatto ha indicado que en esos países Nueva Pescanova también contribuye al desarrollo de esas comunidades en los países donde está instalada con escuelas y campos de deporte, entre otras acciones.

Por su parte, el presidente de González Byass, Manuel González-Gordon, ha explicado que desde sus orígenes el grupo vinícola nació con la intención de conservar la naturaleza y que actualmente una de sus prioridades es la lucha contra el calentamiento global, que afecta directamente a los productores de vino, que no pueden mover sus viñedos, muchas acogidos a denominaciones de origen. Otro de sus campos de acción es el fomento del consumo responsable de alcohol, frente a los nuevos modelos de consumo , alejados de lo que ha sido la cultura de las naciones vinícolas y que se están extendiendo con la globalización.

El director general de Leroy Merlin, Ignacio Sánchez, ha manifestado, por su parte, que el buen gobierno corporativo es gestionar bien los recursos que tiene la empresa y ha añadido que en un momento en que la esperanza de vida de las compañías es en la actualidad de quince años, frente a la media de sesenta años que había en el pasado, lo fundamental es saber cómo llegar al futuro.

En este sentido, ha indicado que en su empresa, en 2025, el 80% de los empleos serán nuevos y si no se formara a los actuales trabajadores, habría que despedirlos, por lo que considera la formación una de las claves de la sostenibilidad en la empresa y las plantillas el primer elemento de responsabilidad social empresarial.

Otro ámbito son los proveedores, ha dicho Sánchez, que ha explicado que Leroy Merlin con los 1.300 millones de euros que compra a proveedores locales, que serán 2.200 millones en 2020, genera un importante número de puestos de trabajo. Asimismo, ha dicho que la firma de bricolaje reparte un 20% de su beneficio neto de explotación (ebit) en acciones para los trabajadores, lo que a futuro le permite tener un dinero que complemente su jubilación.