DIRSE. Directivos de Responsabilidad Social

La Asociación Española de Directivos de Responsabilidad Social es una asociación profesional nacida en abril de 2013 y constituida por más de 150 socios entre directivos, consultores y académicos. Su objetivo es dignificar la función directiva y el desempeño profesional de los dirse, de manera que incrementen su capacidad de influencia para la creación de valor en las organizaciones.

¿Qué les falta a las empresas españolas en México para mejorar su reputación?

Por Belén Merino Vázquez, directora de Cabal consulting, periodista, consultora de RSE y reputación. Miembro de DIRSE

 

Ninguna compañía de España entre las 50 con mejor reputación en México, según el Estudio RepTrak Pulse 2016, a pesar de ser el segundo inversor en ese país

 

De las 5.400 empresas con capital español ubicadas en México, según datos de la Secretaría de Economía del Gobierno mexicano, no hay ninguna entre las 50 con mejor reputación en aquel país, según el Estudio RepTrak Puslse 2016 del Reputation Institute, que se ha presentado durante el IX Encuentro Latinoamericano de Empresas Socialmente Responsables, organizado por el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), del 2 al 6 de mayo, en la Ciudad de México.

 

Para hacer el estudio, el Reputation Institute preseleccionó y evaluó a 277 empresas ubicadas en México, de las cuales sólo 6 eran españolas (BBVABancomer, Gas Natural, Mapfre, Movistar, Santander y Zara); finalmente, ninguna fue seleccionada entre las 50 primeras, después de 7.673 entrevistas realizadas a público general, con un conocimiento previo de las empresas.

 

El modelo RepTrak mide la capacidad de una empresa para satisfacer las expectativas de sus grupos de interés con base en 7 dimensiones clave en la reputación corporativa (oferta de productos y servicios, innovación, liderazgo, finanzas, entorno de trabajo, integridad y ciudadanía); 3 de las cuales, (que corresponden al 40% del cómputo del RepTrak) son la ciudadanía, integridad y entorno de trabajo, que son dimensiones de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

 

Con todos los sesgos que puedan tener las jerarquizaciones, además del sectorial, ya que las grandes empresas españolas pertenecen a sectores tradicionalmente con menos reputación (energía, finanzas y construcción), es motivo de preocupación esta falta de visibilidad y liderazgo de las compañías de España en México, siendo el segundo inversor con 53.261 millones de dólares en el período 1999-2015 (12,5% de la total), por detrás sólo de Estados Unidos (196.262 millones de dólares).

 

La reputación genera confianza y es fuente de ventajas competitivas: permite mejor acceso a capital; que los clientes recomienden la compañía; y licencia para operar; atrae talento y aumenta el compromiso de los empleados, entre otros beneficios.

 

Se han hecho esfuerzos y hay mejoras: las empresas han comenzado a hacer memorias de sostenibilidad locales, han incrementado sus alianzas locales y han incorporado directivos de responsabilidad social y comunicación, pero no es suficiente para un país (y una región) que ha permitido crecer, evolucionar e internacionalizarse a las compañías españolas. Más aún, en uno de los países más desiguales del mundo, con 55 millones de mexicanos en pobreza, 11 de los cuales están en pobreza extrema, según reconoce el Gobierno mexicano.

 

En ocasiones solo la perspectiva de la casa matriz ha sido tenida en cuenta; hasta hace muy poco multinacionales españolas no contaban con dirses ni dircoms en México. Por ello, muchos mexicanos académicos, profesionales, periodistas, líderes locales, empresarios y personas “de a pie”, etc. observan de forma desconfiada el impacto de la inversión española.

 

Quizá proyectos que han desarrollado hasta ahora las empresas españoles hayan sido fruto de un trabajo riguroso y exhaustivo sobre aspectos técnicos, ambientales y económicos, pero han adolecido de visibilidad, involucramiento, aceptación social y entendimiento cultural. Ahora, esta situación ya no es sostenible, los grupos de interés demandan más transparencia, ética y responsabilidad social.

 

Qué hacer

Es preciso incrementar los niveles de consulta, colaboración, entendimiento y participación de grupos de interés menos tradicionales como organizaciones no gubernamentales, organizaciones profesionales, comunidades y líderes locales, periodistas y mundo académico, además de políticos y autoridades locales y federales. Se necesitan más dirses, una mayor profesionalización y formación en RSE de las personas encargadas de gestionar las relaciones con los grupos de interés y más protagonismo de los ejecutivos locales.

 

Una gestión adecuada de la reputación exige más visibilidad y un ejercicio de rendición de cuentas, a través de la publicación de memorias de sostenibilidad locales o informes integrados, ofreciendo información adecuada sobre sus cuentas anuales por país, y no sólo sobre los riesgos a los que está expuesta su actividad financiera, sino sobre el impacto de la actividad empresarial en los grupos de interés y cómo se gestionan.

 

Finalmente, existe un reto, pero también una gran oportunidad en el marco de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible de la Organización de Naciones Unidas (ONU). En este nuevo marco, las empresas españolas tienen una gran ocasión para fortalecer su reputación desarrollando más y mejores estrategias mostrando su compromiso con los 17 objetivos de desarrollo sostenible, revisando sus impactos, involucrándose más en la comunidad, incluyendo DIRSE en sus equipos para incorporar la visión local de los retos y estableciendo más y mejores canales de comunicación con los grupos de interés.

Tagged with: , ,
banner-ayudas-y-otras-cosas

efeemprende.imagen.widget

efeemprende.imagen.widget
Portadas de los diarios economicosResumen de la prensa nacionalLa Bolsa en vivo en EFEempresasBANNER_I-a-la-carta_cibertienda_300X250